fondo inversion alternativa

¿Qué son los Fondos de Inversión Alternativa?

Los Fondos de Inversión Alternativa (FIA) son vehículos diseñados para canalizar inversiones en activos tangibles y no tradicionales. Según la normativa española, regulada por la Ley 22/2014 y el Reglamento (UE) 2011/61, existen dos tipos principales de FIA:

  • FIA para inversores minoristas: permiten a particulares acceder a grandes proyectos de inversión sin necesidad de adquirirlos completamente.
  • FIA especializados: exclusivos para inversores profesionales o semiprofesionales, con mayores restricciones para el público general.

¿Qué tipos de activos gestionan los FIA?

Los FIA permiten invertir en una amplia gama de activos, como:

  • Bienes inmuebles (residenciales y comerciales).
  • Infraestructuras como parques solares o eólicos.
  • Activos de transporte: barcos, aviones o vehículos.
  • Capital privado (Private Equity).

Principales características de los FIA

  1. Alta rentabilidad potencial: los fondos alternativos suelen ofrecer rendimientos más altos que los productos de ahorro tradicionales, pero también implican mayores riesgos.
  2. Horizonte de inversión a largo plazo: la mayoría de los FIA tienen plazos largos, generalmente superiores a los 10 años. Durante este periodo, los inversores no pueden rescatar su dinero, lo que implica que el capital invertido queda inmovilizado.
  3. Gestión profesional: están gestionados por Sociedades Gestoras de Instituciones de Inversión Colectiva (SGIIC), que se encargan de la selección, mantenimiento y administración de los activos. Esto reduce el esfuerzo operativo por parte del inversor.
  4. Distribución limitada de beneficios: las distribuciones de beneficios no están garantizadas. Están sujetas al éxito de los activos gestionados y pueden variar significativamente o incluso no realizarse.

Estructura de los FIA en España

Desde 2013, los FIA deben cumplir con estrictas normativas establecidas por la Ley 22/2014, que transpone la directiva europea AIFMD (Alternative Investment Fund Managers Directive). La estructura típica incluye:

  1. Inversores: los inversores participan directamente o a través de un intermediario en una sociedad de inversión colectiva, propietaria de los activos del fondo. Los derechos y obligaciones de los inversores están regulados por los estatutos de la sociedad.
  2. Sociedad Gestora (SGIIC): responsable de las decisiones de inversión, gestión de activos y cumplimiento normativo. La SGIIC está sujeta a supervisión por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
  3. Depositario: una entidad financiera independiente que supervisa los flujos de caja y las transacciones del fondo, asegurando la custodia de los activos.
  4. Auditor externo: un auditor independiente verifica anualmente los estados financieros del fondo, garantizando la transparencia y el cumplimiento normativo.
  5. Tasadores independientes: antes de adquirir activos como inmuebles, un tasador externo debe emitir un informe de valoración, que se incorpora al proceso de decisión y reporte anual.

Participación y derechos de los inversores

Los FIA están diseñados para minimizar la implicación directa de los inversores en la gestión operativa. Sin embargo, los inversores tienen ciertos derechos, como:

  • Participar en juntas generales anuales, donde se votan temas clave como:
    • Cambios en la estrategia de inversión.
    • Ajustes en la distribución de beneficios.
    • Extensión del plazo de inversión.
  • Recibir un informe anual estandarizado, que incluye información detallada sobre los resultados del fondo y es auditado por una entidad independiente.

Diferencias entre los FIA y otros fondos de inversión alternativa: fondos cerrados

El concepto de «fondos cerrados» fue sustituido en 2013 por la normativa actual, que introdujo mayores controles y transparencia mediante el Ley 22/2014 y el Reglamento de la AIFMD. Las principales mejoras incluyen:

  1. Gestión regulada: los FIA deben ser gestionados por SGIIC supervisadas por la CNMV.
  2. Riesgo y transparencia: están obligados a implementar sistemas de gestión de riesgos que limiten el apalancamiento, aseguren la transparencia de costes y eviten conflictos de interés.
  3. Reporting estandarizado: los inversores tienen derecho a informes anuales que incluyen detalles financieros y regulatorios del fondo.

Fondos FIA vs fondos de inversión tradicionales

Los FIA se diferencian de los fondos de inversión tradicionales en varios aspectos:

  1. Activos no tradicionales: invierten en activos menos líquidos, como bienes inmuebles, infraestructuras o transporte, a diferencia de los fondos que invierten en acciones o bonos.
  2. Rentabilidad y riesgo: ofrecen mayores retornos potenciales, pero con un nivel de riesgo más alto y horizontes de inversión más largos.
  3. Liquidez: los FIA son menos líquidos que los fondos tradicionales, ya que los inversores no pueden redimir su inversión antes de la finalización del plazo del fondo.

Los Fondos de Inversión Alternativa (FIA) son una opción atractiva para aquellos inversores interesados en diversificar su cartera con activos tangibles y a largo plazo. Aunque implican mayores riesgos y plazos de inversión prolongados, ofrecen un potencial de rentabilidad superior y una gestión profesional supervisada por la CNMV, garantizando así mayores estándares de transparencia y seguridad.

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